08 junio 2006

Que siga la juerga

Los autores continuamos sin recibir ningún tipo de información ni catálogo alguno, pero la exposición de tebeos organizada por el Instituto Cervantes que comentaba el otro día prosigue su periplo mundial. Me entero hoy, por ejemplo, de que nuestros originales, entre ellos los cuatro míos de la historieta Déjà vu, se encuentran ahora en Sao Paulo. De la noticia en cuestión y, por no alargarme en exceso, extraigo sólo este fragmento:
Todas las obras expuestas son originales, excepto una de Mauro Entrialgo, que se trata de una reproducción, ya que ha dejado el papel por el ordenador, explicó el comisario. “De los jóvenes, es el único que tiene dos planchas en la exposición”, explica Conget en relación al autor vasco, cuya obra, “una crónica costumbrista con gente de su generación”, está fuertemente influida por la cultura del rock.
Quiero creer que, como los originales que cedí estaban realizados con acrílicos de dibujos animados bajo acetato cuyo acabado de color plano es casi perfecto, han confundido a uno de ellos con una reproducción de ordenador. Quiero creer también que los han contado mal o que en Sao Paulo han censurado un par de ellos (el de la meada en la cara de la muerta, seguro) siguiendo la moda iniciada en la sede de Nueva York. Lo de que “he dejado el papel por ordenador” debe ser un dato recogido en 1996. Lo de “de los jóvenes”, teniendo en cuenta que tengo 41 años lo considero un cumplido, pero si pertenezco a ese grupo me estremece pensar en la frescura y juventud del seleccionado medio. Pero finalmente hay que reconocer que tienen razón en decir que estoy influido por la cultura del rock. Por eso acabo de decidir no volver a dejar un original gratis en mi vida a una institución. Porque la cultura de la chapuza a granel me repatea sobremanera.