31 diciembre 2007

Sobre el cierre de “Interneteo y aparatuquis”

Creo que ha sido muy interesante mantener durante un año entero Interneteo y aparatuquis y escribir y dibujar con puntualidad cada una de las 157 entregas prometidas sin fallar ni un sólo día laborable o festivo. En sólo un año el blog ha conseguido más de 5000 subscriptores, más de un millón de visitas totales (una media de 3000 diarias), numerosísimos enlaces en todo tipo de sitios en internet, menciones en otros medios como prensa convencional y televisión y estar situado permanentemente en todos los rankings entre los cien más destacados del país. Además, el hecho de que desde su aparición hasta ahora hayan surgido otras bitácoras basadas en formatos parecidos parece confirmar la popularización de la propuesta y han sido muchos los lectores no aficionados a las historietas que han conocido mi trabajo gracias a esta serie, algo que siempre intento conseguir con cada nuevo proyecto. Por todo ello agradezco sinceramente a los responsables de Prisacom que decidieran ofrecerme este trabajo en su momento y que, hace unos meses, me ofrecieran seguir manteniéndolo una vez acabado este año. También les doy las gracias, por supuesto, a todos los visitantes esporádicos o habituales y en especial a aquellos que con sus comentarios han aportado ideas, corregido erratas, precisado términos, añadido chistes o propiciado debates nimios y trascendentes.

Sin embargo, este blog con sus premisas originales fue siempre concebido como algo que tuviera un principio y un final. No es mi intención autolimitarme al tema de la tecnología indefinida e ininterrumpidamente, ni seguir recibiendo en elpais.com una consideración y una remuneración económica inferior a la que creo justa. Menos aun, en estos momentos en los que pretendo liberarme un poco del exceso de trabajo de los últimos tiempos. No cierro la posibilidad a que en algún otro momento y lugar, puedan reunirse las circunstancias para que resucite Interneteo y aparatuquis en un segundo volumen, pero ahora mismo la veo bastante lejana.

Recuerdo, de todas formas, que mi tira diaria Plétora de piñatas para el periódico Público seguirá pudiendo leerse en su versión digital de forma gratuita en internet, con lo que ningún ciberlector podrá sentirse abandonado.

Que la larga vida y la prosperidad os acompañen.