28 marzo 2007

Monta jaleo

El pasado día 22 se abrió el plazo de inscripciones para la segunda edición del concurso de visibilidad en internet y marketing viral hazruido.com que en esta ocasión cuenta con suculentos premios y unos miembros del jurado de mucho postín.

 

27 marzo 2007

Patatas fritas

Recién rescatado de las profundidades de mis discos duros externos ahí va otro texto de juventud de estilo desenfadado, asunto ligero e interés escaso, esta vez publicado originalmente en el fanzine Cabezabajo hace nueve años. Aviso que ya no me meto tanto.

LAS PATATAS FRITAS DE BOLSA A LO LARGO DE MI VIDA

He consumido cantidades industriales de patatas fritas de todos los tipos durante toda mi vida. Es un tema -reconozco que poco interesante para el no iniciado- sobre el que podría publicar un libro tamaño Stephen King, así que, para no abrasar, en este artículo me ceñiré a reseñar sólo aquellas marcas de patatas fritas industriales que más han estado presentes en mi vida.

Cuando era un chaval y existían las mañanas de los domingos en Vitoria, después de ir a misa, mis viejos nos compraban a cada uno de los hermanos un tebeo y, acto seguido, íbamos a tomar algo por ahí. De los bares que visitábamos yo prefería sobre todo dos de ellos (el “Deportivo Alavés” y el “Gasteiz Bi” ) por la marca de patatas fritas que servían: “Los leones”. Su bolsa azul con un dibujo de una solemne pareja de estos animales era todo un clásico que contenía en su interior un aperitivo crujiente, de fuerte sabor y más salado que lo normal. Su textura era comparable con las de aquellas míticas patatas fritas sin marca que repartía durante nuestras vacaciones familiares un vendedor ambulante de la playa de Gijón en unas bolsitas de papel blanco sin marca alguna y su contraste en el paladar con el Kas de naranja que yo acostumbraba a pedir era una verdadera delicia que todavía añoro.

Muchos años después, en el bar de la facultad de Bellas Artes de Lejona me aficioné a acompañar mi bocadillo de bacon y queso del almuerzo con una bolsa de patatas fritas “Celigueta”. La primera vez que las adquirí, su nombre me hizo recelar ya que coincidía con el apellido de una vieja cerda que me estuvo pencando durante tres años seguidos “Historia del Arte” de COU, pero una vez las probé decidí apuntarlas en mi lista de favoritas.

Los productos que más convencen a la mayoría de los consumidores (de Mecano a Médico de familia, de Chiquito de la Calzada a Pérez Reverte, del País dominical a la Familia Real, de Todd MacFarlane a Ridley Scott) suelen ser unas obviedades tremendas, ordinarias, anodinas y sin sangre. Y eso sucede también en el maravilloso mundo de las patatas fritas de bolsa. Por eso nunca me habían atraído las de Matutano hasta que hace unos diez años más o menos, lanzaron su gama de sabores. Todo fue bien durante una temporada y algunas especialidades como “al queso”, “al jamón” o “a la barbacoa” alcanzaron cierto éxito en mi listado de preferencias gracias a su innovadora forma de emplear los saborizantes. Pero lo bueno siempre dura poco. Sin previo aviso la compañía dejó de fabricar las de sabor a queso y, unos meses más tarde, anunció la remodelación de toda esta gama. Los nombres y diseño de las bolsas permanecieron prácticamente igual (tan sólo con el adjetivo “nuevo” intercalado delante del nombre de la especialidad correspondiente), pero los gustos se modificaron haciéndose menos agresivos, más predecibles y aplicándose solamente a la línea de onduladas. No tuve más remedio que abandonar mi afición a esta marca y, aunque hace apenas unos meses han vuelto a modificar la línea (y así lo anuncia desde los envoltorios la leyenda “nuevo, más sabor”) lanzando nuevas especialidades como “al chili” e incluso incluyendo unas bolsitas en el interior de todos los tamaños de paquetes con diversos tipos de terribles salsas, no han conseguido captarme nuevamente para su causa. Los sabores han ganado algo de cuerpo, pero no son comparables de ninguna manera a los originales y, además, no han vuelto a relanzar el de queso.

Cada vez pienso más que todos los tópicos tienen alguna razón de ser. En Estocolmo he visto unas tías impresionantes, en Cataluña he conocido a auténticos super-ratones fenicios, en el País Vasco y Navarra viven algunas de las personas más burricas que conozco y en Madrid la chulería es bastante común. Así que no me sorprendió en exceso, cuando vine a vivir a esta última ciudad, encontrarme con que a unos establecimientos cutres, con olor a feria de pueblo, en cuyo interior se manufacturaban fritos de baja calidad que se expendían en unas amarillas y grasientas bolsas de papel zafio se les denominara, incluso desde sus propios rótulos, “fabricas de patatas fritas”. He de reconocer que, en un primer momento y, con el estómago vacío, las crujientes (y saladas a voluntad) patatas fritas de estos comercios podían atraer al adorador de este tubérculo que topase por primera vez con un templo dedicado casi en exclusiva a su objeto de deseo, pero por poco refinado que fuera su paladar el hartazgo de aceite barato vegetal acudía raudo a colapsar su estómago. Aún sobreviven algunas de estas “fábricas” abiertas al público madrileño, pero la mayoría han desaparecido víctimas de la invasión de cientos de franquicias de comida rápida americanas enfocadas al mismo público aficionado a calmar su gusa a base de colesterol.

En la actualidad mi patatas favoritas son las Eagle. Irrumpieron en el mercado con fuerza de una manera atronadora. Calcando el concepto de producto de consumo de alta calidad que introdujeron los helados Hagen-dach (o como cojones se escriba) en nuestro país (esto es: innovación, imagen cuidada y sabor personalísimo) y su estrategia (esto es: precio abusivo y distribución limitada) han conseguido crear una legión de auténticos zombies adictos a su sabor que son capaces de pagar por esta bolsa azul hasta cuatro veces más de lo que valen otras. Animada por este éxito la casa Bimbo, en principio sólo importadora de Eagle, ha acabado comprando la receta y, actualmente fábrica las patatas en España sin haber perdido éstas ni una pizca de su secreto y habiendo ganado incluso en frescura. Lo único extraño es que, por algún problema de patentes, les ha cambiado el nombre (ahora se llaman algo así como “Snack company”), pero al conservar exactamente el mismo diseño y tipografía casi nadie se ha dado cuenta y todo el mundo sigue llamándoles Eagle. Son, sin duda, de lo mejor que se puede adquirir ahora mismo en este país (a falta de una distribución como dios manda de las británicas, maravillosas, contundentes y enganchantes Kettel).

Por último, señalaré que apenas hace unas semanas Matutano acaba de introducir en el país las patatas Lays, cuyo sabor a vinagreta está ampliamente extendido en tierras anglosajonas, pero se trata de toda una éxotica novedad por estos lares. No son una cosa del otro mundo, pero al menos, cuando me sienta invadido por la necesidad de degustar ese ácido polvillo que las cubre, ya podré conseguirlas en cualquier supermercado y no tendré que desplazarme hasta el Mark & Spencer de la Castellana.

Y eso es todo, me he dejado muchas marcas clásicas (por ejemplo, las Risi o las Crecs) y nuevas (Pringles, Panrico..) por reseñar, pero no quiero aburriros con este asunto y debo dejaros porque me ha entrado un hambre bestial.

 

26 marzo 2007

Tyrexotiendas en 11870.com

Esta entretenida web que acaba de abrirse hace unas semanas se basa en una idea tan sencilla como la de compartir información sobre sitios y negocios de todo el mundo, pero con una estructura muy bien pensada. De momento parece que la cosa funciona sobre todo con restaurantes y baretos, pero se pueden introducir todo tipo de locales comerciales. Si alguno de vosotros se registra en ella y conoce alguna tienda que vendan productos de la colección Tyrex, le agradecería que la añadiese con el tag “tyrexotiendas”. A ver si de esta forma se consigue crear un listado representativo de las mismas actualizado y accesible.

 

23 marzo 2007

Cuando no existía Google

Después de una larga temporada utilizando mi primer módem de 14k sólo para intercambiar pequeños archivos y acceder a varias BBS, finalmente me conecté a internet y en 1996 comencé a publicar en la revista "La comictiva" una serie de columnas sobre el asunto titulada “Saltos con red” cuya primera entrega os pego hoy aquí como curiosidad.

BUSCADORES: LA PRIMERA VEZ

Cuando, en el colegio, nuestros profesores de E.G.B. venían a clase demasiado cansados o demasiado borrachos como para poder explicarnos alguna nueva lección, solían adoptar un falso gesto benevolente para informarnos de que esa hora estaría dedicada al "estudio personal". Ellos se ponían a leer el Marca y los chavales teníamos que hacer como que estábamos estudiando.
Uno de los innumerables entretenimientos con los que un niño puede pasar el rato al mismo tiempo que simula cierta actividad estudiantil es la búsqueda de palabras malsonantes en el diccionario. A tal actividad, yo me dedicaba en estas ocasiones. Buscaba, por ejemplo: "puta", "maricón", "coño", "cabrón", "follar" y otras cosas que le había oído decir al novio de la chacha de mis abuelos. La diversión era inagotable porque, aunque algunas de esas palabras no aparecían en mi pequeño diccionario Vértice (curiosamente, de la misma editorial que muchos de los tebeos "para adultos" que solía leer), otras me ofrecían en su definición nuevos términos que buscar. Es decir, en "maricón" ponía: "sarasa". Y en "sarasa" explicaba: "sodomita". Cuando buscaba "sodomita" volvía a decir: "maricón". Con lo que, la verdad, tampoco te aclarabas de mucho, pero, eso sí, pasabas mucho el rato.
Constaté que este tipo de pequeños círculos viciosos de definiciones variaban un poquito de un diccionario a otro y, debido al interés que este hecho me producía, acabé convirtiendo el pasatiempo en una afición que mantuve hasta mucho tiempo después de que me enterase del verdadero siginificado de las palabras objeto de mis pesquisas.

De manera que esa especie de bloqueo mental que atenaza a cualquier persona con un mínimo de curiosidad, cuando accede por primera vez a un servicio de búsquedas en ese mostruoso caudal de información que es Internet, no me atacó a mí. Buscadores tan impresionantes como Altavista o HotBox te entregan, en sólo unos segundos, un listado con las direcciones web de todas aquellas páginas registradas por ellos (y tienen millones) en las que aparezca la palabra o conjunto de palabras que nosotros queramos. Sí, pero... ¿qué buscar?: ¿un actor?, ¿una película?, ¿una droga? La letra de cualquier canción, fotos de nuestra felatriz favorita, la dirección de un restaurante, la fórmula del speed... ¿Qué es aquello que siempre hemos querido saber? Casi todo el mundo, la primera vez, sufre un colapso cerebral ante tal posibilidad y no sabe qué preguntar. Yo no. Yo, la primera vez, no lo dudé ni un instante. Lancé mis ágiles dedos al teclado del ordenador y, casi inconscientemente, escribí la palabra sobre la que deseaba información. Puse: "puta"; y le dí al "enter".

 

21 marzo 2007

Otros tebeoblogs

Por fin he colocado en Interneteo y aparatuquis el anunciado listado de enlaces a blogs gráficos en castellano con material creado originalmente para internet. Dado lo difícil que es encontrar este tipo de bitácoras a través de un buscador al uso me ha resultado de gran ayuda todas las propuestas que me habéis dejado en los comentarios o me habéis enviado por correo electrónico. Os aviso, eso sí, que ante la avalancha de enlaces sugeridos me he visto obligado a seleccionar y, pese a que los había de gran calidad, he tenido que eliminar los fotográficos, los de simples ilustraciones y los que incluían demasiado texto en beneficio de los más cercanos al humor gráfico. Al final, creo que ha quedado un grupo al mismo tiempo coherente y heterogéneo de pseudotebeoblogs. Juzgad vosotros mismos:

 

08 marzo 2007

Otra dimensión

Me acaban de hacer hoy una entrevistilla en este programa de radio dirigido y presentado por Luis Mayo que se emite en directo todos los días de lunes a viernes en la RTPA a las 15.00 h. Se repite grabado a la 1.00 h. y, para aquellos que no vivan en Asturias, puede escucharse también desde su página web.

 

05 marzo 2007

Busco blogs gráficos

Estoy considerando la posibilidad de incluir en Interneteo y aparatuquis un listado de enlaces a otros blogs gráficos, pero de momento conozco muy poquitos como para que el apartado tenga una entidad suficiente. Pretendo que sean blogs gráficos en castellano -o mudos- y de material creado originalmente para internet. Os agradecería que indicarais en los comentarios de esta entrada los que conozcáis con estas características que creáis que merecen la pena.

 

01 marzo 2007

De Madrid al cómic

En el suplemento M2 de la edición analógica del diario El Mundo de hoy sale un artículo de dos páginas de José María Robles (reproducidas para suscriptores de paganini aquí) en el que se intercalan algunas opiniones de Servando Carballar, Carlos Giménez y un servidor sobre la relación de la ciudad de Madrid con los tebeos.