De dónde viene el título de “Plétora de piñatas”
Escogí el nombre de esta serie de tiras que realizo diariamente para el periódico Público por múltiples razones de forma y fondo, pero confieso que la expresión -como un puñado de lectores ha advertido- también es una referencia a uno de mis largometrajes favoritos de John Landis y, en concreto, a esta secuencia que redescubrí en youtube hace unos días. Como mañana se publica la tira número 300 me ha parecido un buen momento para explicarlo.
Cien números de TMEO
Como muchos sabréis, soy socio fundador y miembro de la actual camarilla dirigente del TMEO. El próximo número de la publicación decana del gamberrismo historietil será ya el número 100. Saldrá a la calle después de verano y va a tener, además de cien páginas, una avalancha de colaboraciones especiales. A las de los autores habituales (Abarrots, Roger, Orúe, Ata, Furillo, Nono, Javierre, Alvarortega...) se sumarán las de históricos que dejaron de dibujar en algún momento para la revista pero que vuelven (Simónides, Milicua, Gallardo, Roberto Moso, Manel, Mikel Valverde, Gambarte, Zaldi Eroa, Pelut... ) y las de compañeros que nunca aparecieron en ella pero que se han enrollado a hacerlo ahora por primera vez (Monteys, Brieva, Miguel Ángel Martín, Pedro Vera, Lalo Kubala, Darío Adanti, Borja Crespo, Pallarés, Azagra...). Todos ellos lo hacen con historietas y textos bien curradetes. Nada de dibujitos o notitas de homenaje para salir del paso y rellenar páginas. O sea, que la reunión promete ser la hostia.
Como somos amigos de los precios populares del producto final necesitamos conseguir algún anunciante más, así que he colgado aquí una carta de la redacción con el tarifario de precios de módulos, forma de contacto y otros datos necesarios por si os apetece echarle un vistazo o moverlo entre vuestras amistades empresariales. Hay modulillos desde 35 euritos.
Un año de productos defectuosos
Hoy hace un año que comencé Productos defectuosos, uno de mis blogs paralelos a este que estáis leyendo. Tiene la particularidad de que su periodicidad de actualización viene motivada por el azar. Subo una nueva entrada únicamente cada vez que me topo personalmente con un fraude comercial, una estafa, un defecto en un producto o un servicio muy deficiente. En estos doce meses he escrito dieciséis entradas: sale a engañifa y media por mes. Lógicamente he hecho un poco de trampa: he obviado muchas. No están todas las que fueron, pero si que fueron todas las que están.


