Tres viernes en el Rock Palace (Trocitos de mi vida 11)
Durante tres viernes de marzo de 2007 estuve grabando en el Rock Palace a la gente y grupos musicales que allí me encontré por casualidad: Bultacos, Motociclón, Imperial Surfers, Fumestones, Reznick, Brain Losers... Esta semana he editado todo ese material hasta obtener este documentalito casero de 16 minutos que constituye la décimoprimera entrega de mi serie de piezas de video Trocitos de mi vida.
Los tres próximos álbumes
En respuesta a un comentario de Enric en la entrada anterior, ahí van los libros de historietas de un servidor que está previsto que aparezcan antes de que acabe el año:
• “Ángel Sefija desde el quinto pino”. Quinta recopilación de las planchas que aparecen todas las semanas en el Jueves. Edita Astiberri con el mismo formato que los dos volúmenes anteriores. 80 páginas todo a color.
• “Tyrex”. Reedición del álbum que editó el TMEO en su día en el mismo tamaño que Ganas de follar (la recopilación del Demonio Rojo), pero con algunos extras. Tapa dura, color y bitonos, 56 páginas, edita Diábolo.
• “De postre”. Recopilación de los chistes en acuarela de una página que aparecieron originalmente en el Zazpika. Doscientas y pico páginas a color, sobrecubiertas que se convierten en minipóster. Edita Fulgencio Pimentel.
A poca gente le gustan los domingos
Como ya sabéis, soy muy poco partidario del secretismo que rodea a las cifras de venta en el mercado editorial autóctono en general y en el de los tebeos en particular. Se califica alegremente como “exitoso” un título sin dar cifras de ningún tipo y pocos autores nos atrevemos a decir números concretos de ejemplares vendidos de nuestras propias obras. Por supuesto, me gusta más hablar de los alrededor de 12500 que lleva vendidos el hijoputa hasta el momento que de aquellos de mis títulos que venden menos, pero tampoco me gusta callarme los fracasos. El asunto es que normalmente se suelen vender de cada uno de mis álbumes un mínimo de unos 3000 ejemplares en una primera edición, así que me ha sorprendido muy negativamente la última liquidación de ventas de Los domingos que rebaja con devoluciones la ya de por sí pequeña cifra de libros que creía vendidos. En concreto, a día de hoy, se han vendido sólo aproximadamente 400 libros.
No sé si es culpa del tipo de estilo alejado de lo que hago normalmente, de la portada poco tebeística, del título que da bajón, de la pequeña tirada inicial, del precio o de la distribución. Lo que está claro es que, al menos en mi caso, no merece en absoluto la pena invertir diez meses de horas libres para realizar un libro completamente inédito cuando las recopilaciones de material previamente publicado y cobrado venden mucho más.
Pensé “Los domingos” -no recuerdo si he contado esto por aquí en otra ocasión-, como el primero de una serie de siete álbumes -cada uno con distinto tratamiento estético y narrativo- dedicados a diferentes zonas autobiográficas que se titularían como los siete días de la semana. Si “Los domingos” hablaba de la memoria y la infancia a partir de un formato semejante a un cuento infantil, “Los lunes” sería la segunda entrega y trataría de la adolescencia y la identidad a traves de anécdotas juveniles de gamberrismo y sufriento vital pequeñoburgués contadas con sobredosis de historietitas breves cruzadas. Pero ahora, entre la mala acogida comercial de la primera entrega y que yo mismo empiezo a cansarme de la sobresaturación del recurso autobiográfico en el medio, he decidido relegar la continuación de este proyecto a un futuro no muy cercano. Cosa que cuento aquí, sobre todo, para convencerme a mí mismo de ello.
Actualización: Después de hablar con Paco Camarasa, el editor, hemos llegado a la conclusión de que el problema está sobre todo precisamente en que “Los domingos” parezca un libro infantil. El comprador de material para adultos lo obvia por ese motivo y el que va a comprar algo para un niño se asusta al ver el tono de los contenidos. Vamos, que me debí de pasar de listo.


