17 noviembre 2009

Inspirarse demasiado en el trabajo de otros

De vez en cuando veo ilustraciones comerciales que se “inspiran” demasiado en mi estilo de dibujo. La ocasión más reciente ha sucedido con esta cutreweb de la casa Diset. Se me ocurren de entrada tres posibilidades por las que una empresa pueda llegar a utilizar ilustraciones de un imitador en vez de los del dibujante original:

• La empresa-cliente cree que el original resultará más caro y encarga a un estudio de diseño o a la agencia de publicidad que imite el trazo deseado. El estudio o agencia copia mal, cobra bien y calla.

• La empresa quiere el original, el estudio o agencia copia mal y le cobra al cliente los dibujos colándoselos como si los hubiera realizado el dibujante original.

• El cliente no sabe lo que quiere. El estudio de diseño o agencia es cutre y copia y le vende la copia al cliente haciéndola pasar por un estilo propio original.

En cualquiera de estos casos la empresa-cliente que contrató a ese estudio o agencia sufre una pérdida de credibilidad pública por una mezcla de ignorancia, torpeza y caradura de los agentes implicados. Y también sufre mi reputación profesional, claro, ya que algunos posibles clientes míos pueden llegar a creer que ese subproducto es obra mía.