La continuación de este blog está aquí

28 abril 2010

El fin de este blog tal y como lo conocemos

Aunque no lo parece, este blog está hecho en Blogger. Lo que sucede es que está alojado en mi servidor. Esto quiere decir que yo subo las entradas en la web de blogger con su cómodo interface y allí se encargan de procesar los archivos y subirlos vía ftp al alojamiento en mi servidor.

Claro, uno se pregunta, ¿qué beneficio puede darle a Google (pues ellos son los propietarios de Blogger) ofrecer gratutitamente este servicio si nadie, salvo el usuario, se entera de ello? Pues poco. Que los que usamos este servicio les considerásemos buena gente y creyésemos algo en esas cosas bonitas sobre la distribución desinteresada de la cultura que sueltan sus directivos en cuanto se les deja un micro. Pues vale, a partir de ahora les creeremos menos, porque se acabó lo que se daba. Unilateral y drásticamente han decidido dejar de dar este servicio a millones de usuarios a partir del próximo día 1 de mayo. Son una empresa y es lógico que no quieran gastar recursos en tonterías como esta que no dan beneficios.

Ofrecen a cambio un volcado del blog en sus servidores que, al margen de que obliga a cambiar el url, me da muy poca confianza. Primero, porque no creo que mantenga sin más el diseño actual, el sistema de comentarios y los enlaces hacia aquí sin problemas (aunque esto último lo prometen). Y segundo, porque de la misma forma que han decidido esto ahora, pueden decidir en el futuro cualquier otra movidita y no quiero depender de nuevo de lo que se les ponga en los cojones a cuatro norteamericanos con gafas en un momento dado.

Decidí hace unos días, pues, empezar a utilizar un gestor de contenidos propio sin dependencia de webs externas. Más tarde, cometí el error de creer en la avalancha de desconocidos que en redes sociales me empezaron a soltar el topicazo de que Wordpress es muy fácil de personalizar y lo instalé. La plantilla sencillísima de esta página que hice en su día para Blogger me costó montarla y ponerla en marcha unas dos horas. Hacer algo semejante en Wordpress me está resultando un infierno (aunque instalar complicadísimas plantillas horteras llenas de pijadas se hace con la minga, eso sí) con lo que no creo que llegue a tiempo al día del apagón bloggerélico. Así que si llega ese momento y no publico aquí nada nuevo, será porque no voy a poder hacerlo.

Mi intención, cuando esté todo en marcha es poner aquí mismo un enlace al nuevo blog que continuará este (que dejaré aquí donde está y tal y como está). Pero de momento, no puedo hacerlo porque ando peleándome con Wordpress.

Así, que hasta pronto. Espero, vamos, espero (que diría Pedregosa).